Muchos padres esperan que aparezcan los dientes definitivos para la primera visita al dentista. Ese es uno de los errores más comunes. Te explicamos cuándo ir, cómo preparar al niño y qué esperar.
La Asociación Dental Americana y las sociedades odontológicas de Uruguay coinciden: la primera visita al dentista debería ocurrir cuando sale el primer diente de leche, o como máximo al año de vida. No hace falta que haya un problema para consultar — la idea es establecer la relación, revisar el desarrollo y educar a los padres.
¿Por qué tan temprano si son dientes de leche?
Los dientes de leche no son temporarios en el sentido de "descartables". Mantienen el espacio para los definitivos, permiten masticar correctamente y son fundamentales para el desarrollo del lenguaje. Una caries en un diente de leche que se ignora puede infectar la pieza definitiva que está debajo. Además, si el primer contacto del niño con el dentista ocurre cuando ya tiene dolor, el trauma puede durar años.
Cómo preparar al niño para la primera visita
- Hablá del dentista con naturalidad, sin hacer dramatismo ni usar frases como "no te va a doler" (genera expectativa de dolor)
- Leé cuentos o mostrá videos cortos sobre visitas al dentista antes de ir
- No usés el dentista como amenaza ("si no te cepillás, el dentista te saca el diente")
- Elegí un horario donde el niño esté descansado y de buen humor
- Llevá el juguete favorito para que tenga un elemento de seguridad
En OdontoDemo recibimos pacientes pediátricos desde los 12 meses. La primera consulta es corta: revisamos la boca, evaluamos el desarrollo de la mordida, hablamos con los padres sobre hábitos alimenticios y de higiene, y dejamos al niño familiarizarse con el sillón y los instrumentos sin que haya ningún procedimiento invasivo.
¿Cada cuánto deben venir los niños?
Igual que los adultos: cada 6 meses como mínimo. En niños con alto riesgo de caries (dieta rica en azúcar, boca seca, apiñamiento dental) puede ser necesario cada 3-4 meses. El objetivo no es "arreglar" dientes sino prevenir que se arruinen.
Un niño que tiene una buena experiencia en el dentista a los 2 años es un adulto que no le tiene miedo al dentista. Ese es el mayor regalo que le podés dar.
¿Tenés dudas sobre tu salud bucal?
Consultá con nuestros especialistas. Primera consulta sin compromiso.