La caries es la enfermedad crónica más frecuente en niños a nivel mundial. La buena noticia: es casi 100% prevenible. Te explicamos cómo lograrlo desde casa y con ayuda profesional.
Uno de cada dos niños uruguayos tiene caries antes de los 6 años. Sin embargo, la caries no es inevitable — es el resultado de una combinación de bacteria, azúcar y tiempo. Si interrumpís alguna de esas variables, la caries no se desarrolla. Eso significa que con hábitos correctos, una dieta cuidada y visitas regulares al dentista, tu hijo puede llegar a la adolescencia sin haber tenido una sola caries.
El papel de la dieta en la prevención
Las bacterias que causan caries se alimentan de azúcar y producen ácido que desmineraliza el esmalte. El problema no es tanto el azúcar total como la frecuencia de exposición. Un niño que toma jugo de fruta natural todo el día está sometiendo a sus dientes a un ataque ácido constante. Lo mismo pasa con los snacks dulces entre comidas. Concentrá los alimentos azucarados en las comidas principales y terminá siempre con agua.
Flúor: el aliado más subestimado
El flúor fortalece el esmalte y puede revertir lesiones de caries en etapa inicial. En niños pequeños, usá pasta con flúor desde que sale el primer diente (cantidad de arroz para menores de 3 años, tamaño de un poroto para 3-6 años). En el consultorio, las aplicaciones de barniz de flúor cada 6 meses duplican la protección, especialmente en niños de alto riesgo.
Sellantes: el escudo invisible de los molares
Los molares tienen fosas y fisuras profundas donde acumulan placa que el cepillo no alcanza. Los sellantes son una resina líquida que se aplica sobre esas superficies, las sella y las hace lisas. El procedimiento es completamente indoloro, no requiere anestesia y dura entre 5 y 10 años. Se recomienda colocarlos en cuanto aparecen los primeros molares definitivos (alrededor de los 6 años).
- Cepillado 2 veces al día desde el primer diente
- Pasta dental con flúor (dosis según edad)
- Hilo dental desde que dos dientes se tocan
- Reducir snacks azucarados entre comidas
- Agua como bebida principal (no jugos, no refrescos)
- Control dental cada 6 meses
- Sellantes en molares definitivos al aparecer
- Aplicación de barniz de flúor en consultorio cada 6 meses
Prevenir una caries cuesta mucho menos —en dinero, en tiempo y en estrés— que tratarla. Y lo que aprendan los niños ahora sobre cuidar su boca lo van a llevar toda la vida.
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